El “mobbing” inmobiliario, una historia “corriente”
Explicado (*) en la radio, Tal com Som, COMRàdio.
Ocurrió en Barcelona en febrero de 2005, pero podía haber sido ayer.
Estamos en un edificio situado en la fachada de mar del puerto de Barcelona. Es un edificio antiguo, pero de cierta calidad constructiva, los pisos son amplios, buena orientación, y tienen bonitas vistas.
La mayoría de inquilinos, profesionales o pequeños comerciantes, llevan muchos años en estos pisos. Hace años les actualizaron los alquileres, ahora pagan sobre unos 500 € (85.000 pts), y los nuevos inquilinos están pagando más de 1000€ .
Hace pocos días, cuando un vecino salía del ascensor, eran sobre las 9 de la mañana y se dirigía al trabajo, tropieza contra un cuerpo, se trataba del vecino de uno de los pisos altos, estaba muerto y había “caído” por el agujero de la escalera, un agujero de dimensiones reducidas.
Tenía unos 57 años, llevaba toda la vida en esa casa, era la casa de sus padres. Ahora vivía solo, trabajaba y no tenía problemas de dinero.
Hacía días que se le veía preocupado.
El día anterior a su trágica muerte, él y el resto de vecinos, habían recibido una carta diciendo que al día siguiente se pasarían unos técnicos, de parte del nuevo propietario del inmueble, para tasar los pisos, les pedían que estuviesen en sus casas, para así poder tasar las viviendas.
El inmueble había sido vendido por el propietario anterior. Durante años los inquilinos de este inmueble
habían pedido que les arreglasen las múltiples grietas, goteras y otros deterioros que tenía la casa. La respuesta siempre había sido el silencio. Habían intentado ponerse en contacto con el propietario o con el administrador, pero se les negaba la información precisa, solamente disponían de un móvil que tenía una persona, por si ocurría alguna cosa, y tenía prohibido dárselo a ningún inquilino. También, disponían de una dirección de un domicilio particular, donde les decían que allí no se hacían consultas que llamasen por teléfono o utilizasen el correo.
Pasaban los años y los alquileres subían pero ni el propietario ni el administrador se cuidaban del inmueble, hasta que les llega la noticia de la venta, y la fatídica carta donde se comunicaba la tasación de las viviendas.
Todo comenzaba a tener sentido, el abandono durante años del inmueble, el incompresible secretismo de propietario y administrador, la cosa era clara. ¿Cómo deshacerse de los inquilinos de todo un inmueble?, dejar que el entorno se degrade, y subir al máximo los alquileres, hasta que los vecinos decidan irse. Pero no había funcionado, nadie se había ido.
Tal vez un nuevo propietario con menos escrúpulos sea más eficaz.
Cuando llegaron los tasadores se encontraron en la escalera unas flores y unas velas encendidas.
Dos años mas tarde nadie se acuerda del hombre que "cayó" por las escaleras. Los inquilinos ya se marcharon a otras residencias, y han tenido que volver a empezar. La casa de sus padres, la casa donde nacieron sus hijos, donde murieron seres queridos, la multitud de recuerdos, de felicidad y de pena, todo ha desaparecido.
Ya no hay vecinos ahora hay un proyecto para la construcción de viviendas de "alto standing”.
¡Alguien se ha hecho muy rico! ¡Recordad! España tiene el honor de ser país Europeo donde circulan más billetes de 500€
¿Y nuestro Ayuntamiento? ¿sabéis si existe?
¡Ah! tenemos elecciones, que felices seremos durante unos días, nuestros políticos serán omnipresentes y cercanos.
¡Alerta! Amigos, hay que estar al “quite” hasta el día de las elecciones dirán que nos lo darán todo. ¡Seremos felices!
(*) Concha Doncel, "La Mirada Cercana" en "Tal com Som" COMRàdio, 2005/2006

